Inauguración del Laboratorio de Neurociencia y Seminario

El director del Centro de Neuroeconomía, René San Martín, y el director del Departamento de Dirección y Gestión de Empresa, Fernando Díaz Hurtado, abrieron el seminario ‘Psicobiología de la toma de decisiones económicas’, que tuvo lugar el 14 de diciembre 2016 en el Campus Ciudad Empresarial de la Facultad.

Esta fue, además, la instancia durante la cual René San Martín inauguró oficialmente el laboratorio de neurociencia cognitiva de la Facultad.

Participaron del seminario Pedro Maldonado (Laboratorio de Neurosistemas U. de Chile), quien otorgo una visión panorámica sobre las contribuciones de la neurociencia al estudio del comportamiento económico; Francisco Javier Parada (Director Laboratorio de Neurociencia, Escuela de Psicología U. Diego Portales), quien se refirió a la comprensión de los fenómenos de la mente en relación con la sociedad; Daniel Schwartz (U. de Chile), el que incorporó la mirada de la economía conductual y los experimentos de campo al análisis; Eduardo Rosales (Johannes Gutenerg University of Mainz, Alemania), cuya exposición trato sobre el uso de la pupilometría en el estudio de la toma de decisiones; además de René San Martín, quien inauguro la sesión narrando la historia de la creación del Centro de Neuroeconomía-UDP y exponiendo sobre las contribuciones de la electro-fisiología cognitiva al estudio de la toma de decisiones económicas.

Entre los temas mencionados por los expositores, se aludió a cómo se toman decisiones en condiciones de riesgo. Así, René San Martin presentó resultados de una serie de experimentos donde ha utilizado técnicas de electro-fisiología, en particular,  relacionados con “potenciales relaciones a eventos” (ERP, según su acrónimo en inglés), para estudiar los procesos cognitivos y de aprendizaje a la base de la toma de decisiones económicas. En uno de sus experimentos estudió las diferencias en la respuesta cerebral entre personas “altruistas” vs “egósitas” de las ganancias y pérdidas económicas en una tarea de apuestas, mostrando que las personas altruistas prestan atención a las claves medioambientales que predicen ganancias para sí mismos y para otros (por ejemplo, una organización de caridad), mientras que las “egoístas” muestran un sesgo atencional hacia las claves medioambientales que predicen ganancias para sí mismos, pero no para otros.

Eduardo Rosales, en tanto, comentó un estudio que realizó para revisar el valor y significado de la pupilometría ante una tarea de apuestas (“Iowa Gambling Task” o IGT, un conocido experimento). Mencionó que el cerebro siempre tiende a minimizar el costo metabólico de la toma de decisiones, e indicó que los estudios mostraban que la pupila varia en su diámetro cuando los individuos tienen que tomar una decisión, lo cual sería indicativo de los procesos cognitivos en la base de la toma de decisiones. En particular, él y su grupo de investigadores notaron que una mayor dilatación pupilar se asociaba a menores niveles de incertidumbre frente a una tarea de apuestas, ejemplificando los aportes de la pupilometría al estudio de la toma de decisiones bajo riesgo.

El investigador Daniel Schwartz se refirió a al uso de la economía conductual como estrategia para promover las conductas pro-sociales, es decir las conductas que tienen beneficios para  otras personas o la sociedad en su conjunto, como la reducción de la contaminación o el reciclaje. Sus estudios muestran interesantes resultados, como que las personas están dispuestas a perder la oportunidad de ganar dinero con el fin de evitar situaciones socialmente incómodas. Concretamente, sus resultados muestran que si a las personas se les ofrece dinero para que reciclen, la conducta de reciclaje se incrementa en la medida que el pago ofrecido aumenta; sin embargo, esta relación se invierte (por ejemplo, a mayor pago reciclan menos) si a las personas se les ofrece la posibilidad de donar el pago a una organización de caridad. Para Schwartz, estos resultados pueden tener importantes implicancias para el diseño e implementación de políticas públicas.

‘Las personas estamos constantemente “leyendo” nuestro entorno para adaptar nuestra conducta y tomar decisiones’, fue el tema de la exposición de Francisco Javier Parada, quien expuso sobre el uso de la electrofisiología en el estudio de la conducta adaptativa. En su investigación, Parada y sus colegas han mostrado cómo el modelamiento de las ondas cerebrales es una herramienta útil en la investigación sobre aprendizaje y toma de decisiones adaptativa, en tareas de aprendizaje implícito.

Pedro Maldonado, en tanto, cerró la jornada entregando una visión panóramica sobre cómo las herramientas de la neurociencia contribuyen al entendimiento del estudio de la toma de decisiones económicas. Durante su charla, dio ejemplos de cómo la oculometría e imagen de resonancia magnética funcional (IRMf) pueden dar pistas sobre los procesos mentales vinculados a los procesos de compra, la respuesta emocional frente a claves sociales y otras conductas de orden social. Así, el profesor Maldonado enfatizó especialmente el buen y mal uso de tales herramientas, abriendo la discusión sobre sus alcances y limitaciones para el entendimiento del comportamiento humano, así como sobre las implicancias éticas que tiene el uso del conocimiento científico en este campo.

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