Informe GET y la brecha persistente entre género, educación y trabajo

El magister en Políticas Públicas de la Facultad (MPP) y la ONG Comunidad Mujer discutieron el Informe 2016 sobre “Género, Educación y Trabajo. La Brecha Persistente”.

Durante un seminario organizado conjuntamente por el magister en Políticas Públicas que dirige la académica e investigadora del Instituto de Políticas Públicas Claudia Sanhueza, y Comunidad Mujer, se analizaron  ciertos aspectos del último informe anual que elabora la ONG.

En la ocasión, Paula Poblete, directora de estudios de Comunidad Mujer, dio a conocer los principales hallazgos del informe GET, primer estudio sobre la desigualdad de género en el ciclo de vida que da cuenta de las diferencias entre hombres y mujeres, tras más de un año de investigación durante el que se sistematizaron y analizaron una serie de indicadores que revelan las brechas de género en los últimos 25 años, particularmente en las áreas de educación y trabajo.

El estudio detalla que aun cuando las mujeres comienzan su vida en una posición de ventaja frente al género masculino, en la adolescencia esto se invierte sistemáticamente y esta situación va en aumento a lo largo de la vida, mostrando una abrumadora desigualdad durante la vejez.

Paula Poblete explicó que se identificaron las razones que impiden o retrasan el avance de las mujeres en nuestro país durante las distintas edades y etapas. Por ejemplo, los estereotipos de género que parten desde la primera infancia representan, según ella, ‘la semilla fundante de la desigualdad y provocan la naturalización del trabajo doméstico en las niñas y jóvenes, el embarazo adolescente como gran reproductor de pobreza y la feminización de los NINI (acrónimo para ‘jóvenes que Ni estudian Ni trabajan de manera remunerada’), con sus respectivo efectos sobre las perspectivas futuras de las jóvenes’.

En materia de educación, la enseñanza diferenciada de las matemáticas en la etapa escolar marca un punto de inflexión y tiene gran incidencia en la segmentación de las decisiones vocacionales de las y los jóvenes. Existe escasa presencia de mujeres en los campos de estudio de las ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, lo cual constituye un importante predictor de los ingresos futuros.

La expositora mencionó, además, que las leyes y prácticas laborales, el costo no compartido de la parentalidad y la doble y triple jornada de trabajo (por las tareas domésticas y de cuidado), hacen que ‘la permanencia de las mujeres en el mundo del trabajo sea prácticamente heroica, terminando sin embargo en la vejez con unas pensiones paupérrimas que son el epílogo de la desigualdad en el mercado laboral’.

Respecto del informe GET Paula Poblete destacó igualmente que sin perjuicio de tener que reconocer dos de los hechos más sobresalientes de los últimos 25 años en relación con la equidad de género – el logro de tener matricula paritaria en educación Básica, Media y Superior y el ingreso masivo de las mujeres al mundo laboral-, ello no alcanza a nivelar la cancha entre hombres y mujeres.

Por esto, se propone una serie de recomendaciones que intentan reducir las principales brechas de género que las mujeres enfrentan en las distintas edades.

Ver informe completo Aquí.

X